SABOR

miércoles, 29 de octubre de 2008

Las palabras azucaradas suelen traerme algunos recuerdos amargos
es raro, porque, al ser azucaradas, deberían ser dulces,
pero me traen sensaciones extrañas, como ganas de llorar,
salir corriendo, correr, gritar, correr más
son síntomas extraños, debería ser lo contrario?
a veces también recuerdo, esas palabras empalagosas
que solía decir sin sentir, o sin sentirlas del todo,
después de decirlas se volvían agrias
aunque se dijeran con convicción
creo que la principal causal de todo esto, es la preparación de las palabras
ese ingrediente que falta
la parte de la receta que se borró
esa canción que te hace llorar porque no tienes a quien dedicársela
Esa cosa que falta que hace que el resto no combine
O que no tenga el mismo sabor.
Será necesario que todas esas cosas sean dulces?
Saboreo y saboreo, y no es dulce
Porque no todas las cosas son dulces, o por lo menos no tanto
Si lo amargo es triste, lo agrio es desagradable, y lo salado es difícil
Como denomino el sabor de las cosas que hoy disfruto?
Simple, vivo un momento picante.

1 comentarios:

Dañela dijo...

Pienso que , de por sí, los humanos tenemos la costumbre de recordar las cosas mediante nuestro punto de vista, lo que podría sonar lógico, pero también es cierto que el otro, o sea, con quien las vivimos tiene un modo de ver que quizás no es el mismo.. ahí está la gracia de juntar experiencias, quizás de lo dulce, amargo, agrio y agridulce se pueden sacar grandes conclusiones, esas mismas que nos llevan a ser lo que hoy somos.

Te quiero amigo de jai skul. te acordai de eso? ajajajaj